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La historia de Guillaume

Guillaume comenzó su búsqueda de empleo a finales de marzo/principios de abril, después de enterarse de que su novia se mudaría a Nueva York. Al principio se centró en empresas francesas que pudieran patrocinar su visa.

Su primer avance llegó rápido: entrevistó con la filial neoyorquina de una empresa de servicios francesa, por teléfono y en persona, y recibió una oferta condicionada a que la empresa consiguiera un proyecto. "Pensé: '¡Vaya! Encontré un trabajo en solo dos semanas. Es increíble!' Dejé de buscar empleo por completo", cuenta.

Cuando la empresa se demoró sin darle una respuesta clara, Guillaume retomó la búsqueda y empezó a mirar empresas estadounidenses. Descubrió que "la visa H-1B es la más tradicional para trabajar allí. Sin embargo, solo hay un número limitado disponible cada año. La solicitud de la H-1B se presenta en abril y se resuelve en octubre."

Dada la urgencia de su calendario, Guillaume descubrió que calificaba para una visa J-1 de trainee gracias a su experiencia laboral previa.

¿Cómo encontró Guillaume un empleo en Nueva York?

Guillaume notó las diferencias culturales en el proceso de contratación: "Los estadounidenses tienen una cultura muy distinta. Son muy buenos vendiéndose a sí mismos, pero no siempre están seguros de su propio desempeño. En Francia ocurre lo contrario, y en mi caso, aún más."

Se enfrentó a rechazos repetidos por temas de visado, así que replanteó sus solicitudes: "Intenté darle un giro positivo... Les decía que ya había encontrado una organización que podía patrocinar mi visa, válida por 18 meses."

Tras regresar a Francia a finales de octubre, Guillaume siguió postulando y finalmente encontró una empresa estadounidense cofundada por un francés con una vacante en TI. Su primera entrevista fue en francés con el cofundador, seguida de una entrevista técnica en inglés.

Tras hacer seguimiento y esperar hasta mediados de diciembre, recibió una oferta positiva. "Envié todos los documentos a la organización patrocinadora, y todo quedó listo el 20 de diciembre. Ahora estoy esperando que mis papeles salgan hacia Nueva York", dice.

Su estrategia de solicitud fue agresiva: "Tenía todo listo. Aunque me tomé el tiempo de adaptar mi currículum y carta de presentación a cada oferta, igual envié muchísimas." Cuando le preguntan cuántas solicitudes envió, responde: "Una cantidad considerable. Probablemente más de 50. Ni siquiera lo sé."

El proceso de entrevistas, en general

Guillaume vivió formatos de entrevista poco familiares con empresas estadounidenses. Durante una entrevista presencial, el entrevistador le dijo de repente: "Bien, ahora vas a hacer un ejercicio en la pizarra."

"Me desconcertó; nunca había tenido que hacer algo así en mis entrevistas en Francia. Así que sí, me tomó por sorpresa. Me quedé un poco bloqueado y esperaba un resultado negativo", admite.

Una segunda empresa estadounidense le dio un ejercicio técnico para hacer en casa, algo que prefirió: "Lo prefería porque me daba más tiempo para pensar y trabajar a mi propio ritmo, como en el mundo real." Eso llevó a una entrevista de 4 horas en la oficina con todo el equipo.

"Cada vez, revisaban mi trayectoria y logros, y luego pasaban a preguntas más técnicas, parecidas al ejercicio de la pizarra", reflexiona. Ambos puestos eran de nivel sénior, y Guillaume se pregunta si los entrevistadores consideraron que le faltaba experiencia para ese nivel.

El proceso de entrevistas con su empresa francesa

La empresa cofundada por un francés siguió un proceso distinto. La segunda entrevista de Guillaume fue técnica, con el jefe de departamento preguntando sobre su trayectoria y aspectos técnicos, sin una prueba formal.

"Creo que el hecho de que hubiera un francés en la empresa ayudó, porque entendía la cultura, y eso facilitó mucho compartir mi punto de vista", señala.

Las estrategias de postulación de Guillaume

Guillaume postuló tanto de forma espontánea a empresas sin vacantes publicadas como a ofertas formales de empresas estadounidenses. Su estrategia combinó volumen con personalización: "Aunque me tomé el tiempo de adaptar mi currículum y carta de presentación a cada oferta, igual envié muchísimas."

Detalles de la visa J-1

Guillaume utilizó Intrax como organización patrocinadora y pagó todo de su bolsillo: unos 2.800 euros por el programa de formación de 18 meses, además del seguro médico adicional que proporcionaba la organización.

Sobre el salario, Guillaume explica: "No pedí nada cuando me llamaron para decirme que había conseguido el puesto; me dijeron cuál sería mi salario y que era lo mismo que ganaba todo el equipo, así que me pareció justo."

Su empleador le aclaró después que, al ser trainee, su salario no podía igualar por completo la compensación del resto del equipo. Guillaume dice que el salario "sigue siendo decente si se cuenta mi bono de formación."

El historial de patrocinio de la empresa

Guillaume fue el primer empleado con visa J-1 de la empresa. "No estaban acostumbrados a este tipo de trámites, y hubo bastante intercambio con el patrocinador", observa.

Él mismo ayudó a gestionar el proceso de visa: "Los ayudaste encontrando tú mismo una organización de visado. Contactaste a todos para completar los trámites y te esforzaste para que tu empleador no tuviera que hacer mucho para conseguirte la visa."

¿De J-1 a H-1B?

Al preguntarle sobre la transición a H-1B, Guillaume señala complicaciones: "A la organización con la que trabajé no le gustaría nada esta idea. Es un programa de intercambio, y se supone que debo volver a Francia para aplicar las nuevas habilidades que aprendí en Estados Unidos."

Reconoce que el cambio es posible, pero requiere asistencia legal: "Según mi investigación, cambiar de una visa J-1 a una H-1B sigue siendo posible, pero el proceso requiere un abogado."

Actualización: un año después de esta entrevista, Guillaume obtuvo una visa H-1B patrocinada por su empresa.

La trayectoria profesional de Guillaume

Guillaume tiene un título de ingeniería (nivel máster). Comenzó a trabajar en 2008, laborando cinco años para una empresa de servicios antes de ser autónomo durante dieciocho meses.

Su cargo en Francia era Ingeniero de Desarrollo de Estudios, enfocado en Java; en Estados Unidos, ese puesto se traduce como Software Engineer.

¿Y la jubilación y el 401K?

Al preguntarle si puede ahorrar para su jubilación mediante un 401K en Estados Unidos o en Francia, Guillaume responde: "No, nada de eso está incluido en el programa de visa J-1. A menudo se considera un 'beneficio' adicional al salario. No lo mencionaron para el empleo en Nueva York, así que pienso ahorrar por mi cuenta. ¡Así es como tengo que hacerlo!"

Datos Clave

Nombre
Guillaume
Ubicación
Ciudad de Nueva York
Sector
TI / Ingeniería de software
Tipo de visa
J-1 Trainee (luego H-1B)
Puesto
Software Engineer
Nacionalidad
Francesa
Todos los casos de estudio

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